Se aprobó en Neuquén el cupo laboral trans

Después de tres horas de debate, el Concejo Deliberante de la capital sancionó la ordenanza por mayoría. Establece un cupo del 1% para las personas trans-travestis en la planta municipal.

 

Un festejo medido, sin abrazos y bajo un clima de tensión en medio de las medidas de distanciamiento social fue el ansiado final, luego de tres horas de debate en el que resultó sancionado hoy el cupo laboral trans para la ciudad de Neuquén.

“Vamos por la ley integral trans”, expresaron representantes de las diferentes asociaciones que reúnen a activistas de la región, y que estuvieron presentes en el recinto.

El cupo laboral trans se aprobó sólo con dos votos en contra: el de Nadia Márquez (Democracia Cristiana) y el de Mario Lara (Juntos por el Cambio).

Hasta último momento, otros integrantes de Juntos por el Cambio propusieron modificaciones al articulado, como por ejemplo quitar la palabra “cupo laboral trans” y reemplazarlo por la creación de un ingreso especial en función de la capacitación de las personas trans.

Pero no prosperó. Se sancionó, por mayoría, el texto del despacho que ya había llegado al recinto con varias modificaciones.

Se sumó la obligación del municipio de capacitar a quienes ingresen por el cupo trans.
El Ejecutivo tendrá un plazo de 90 días para reglamentar la norma, que estableció la incorporación de personas a partir de los 18 años “hayan o no tramitado” su identidad de género.

El cupo laboral “Yanina Piquet” establece que el Ejecutivo municipal deberá ocupar a personas travestis, transexuales y transgénero en un porcentaje del 1% de la planta permanente de empleados municipales.

Su situación laboral se regirá con las mismas obligaciones y derechos que rigen por estatuto para el resto del plantel con “un criterio amplio respecto a las disposiciones establecidas para el ingreso” al Estado.

La medida se refiere a las exigencias educativas de idoneidad, un aspecto que se discutió ampliamente en la comisión por los antecedentes de baja escolaridad de las personas trans, debido a la expulsión a temprana edad del sistema educativo.

La sanción del cupo laboral fue histórica no sólo por la obligación de la comuna de incorporar personas trans, sino por el uso de la “Banca del Vecino” de parte de la asamblea que nuclea a las organizaciones.

Tatiana Breve, la expositora, planteó la necesidad de que se reforme el uso del espacio como “Banca de la Ciudadanía”.

“El cupo es un piso y no un techo en políticas públicas de inclusión”, dijo Cecilia Maletti, de Libres del Sur, coautora de la iniciativa junto a Ana Servidio, del Frente de Todos.

Dejar respuesta

Ingrese su comentario
Ingrese su nombre aquí