Relaciones abiertas, ¿verdad o fantasía?

Sin duda lo abierto suena mucho más atractivo que lo cerrado, ¿pero realmente valdrá la pena abrirlo todo?

 

Es bien sabido que una relación abierta es aquella en la que las partes pueden interactuar con terceros de distintas maneras, incluyendo la sexual y la afectiva, depende del acuerdo que se tenga, ya que de igual manera, cada relación abierta es diferente.

Para tratar de entender las relaciones abiertas, tendríamos que entender las cerradas, y el porqué la monogamia ha prevalecido a través de la historia del hombre, hay quienes afirman que la monogamia no existe y no es mas que un constructo social, y a quienes, incluso hipócritamente la defienden a morir. No me voy a poner moralino con este tema, no intento calificar algo de bueno o malo, simplemente de que si funciona o no, y aún con esto, estoy siendo muy aventurado en pensar que puedo encontrar una fórmula universal, cuando es algo tan particular.

A pesar de que entiendo que el hombre es en algunos casos hiper sexual, y eso lo lleva a querer experimentar y probar distintas cosas, también tenemos que aceptar que somos territoriales, entonces ahí nace el dilema, cómo equilibrar ambas cosas. En realidad, creo que no se puede, al final de cuentas una de las dos tendrá que ceder. Lo más importante es ser lo suficiente maduro para decidir cual de las dos es más importante y vivir con la decisión que se haya tomado.

Todo dependerá de las personalidades de las partes involucradas, como las relaciones abiertas por lo regular parten de una relación de dos, es importantísimo que ambas partes estén en sincronía, ya que suele pasar que solo es una de las dos partes la que lo quiere y el otro termina cediendo, si así pasa, el experimento nació muerto.

El consejo que les daría si ambos dijeron que si por convicción y se subieron al barco, es que disfruten del viaje, seguro habrá tormentas y momentos de mucho placer, pero ya arriba, hay que vivirlo y no estarse quejando de lo que conscientemente decidieron hacer.

Y para los que decidan no subirse al barco, pues también disfrútenlo, hay tantas cosas que vivir en pareja que luego por siempre estar queriendo más y más, las damos por sentado y no las vemos, la vida sin duda está llena de cosas que compartir, y si son afortunados y tienen un cómplice con quién hacerlo, háganlo y no aminoren lo que seguramente tiene más valor del que le dan. En ocasiones parecemos un barril sin fondo y se puede perder todo por nada.

Todo estará en la decisión, y la decisión será la mejor, primero, si se conocen lo suficiente para saber que puede pasar en un caso y el otro, y luego, si conocen, respetan y admiran lo suficiente a su pareja, para respetar lo que él realmente quiere, y por último, tener la madurez y el amor para tomar una decisión conjunta y enfrentar las consecuencias.

Al final de cuentas, se trata de vivir la vida.

 

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