“DragaPaliza”, el primer varieté queer de Argentina

Vedette y Kuma son las responsables de un espectáculo nacido para celebrar el talento LGBT+ que incluye canciones en vivo, lip syncs y voguing.

 

La idea de montar un show de drags y artistas queer surgió de casualidad. O no tanto. Vedette, una de las cantantes más reconocidas del under diverso de Buenos Aires, recibió una propuesta para un show. Pero la fecha era muy cercana a otra presentación que ya tenía agendada y no le convenía. Ni lerda ni perezosa contraofertó otra idea: DragaPaliza, algo en lo que ya venían trabajando con La Kuma, que se draguea desde los 90. Y en un mes y medio armaron un music hall que tendrá un primer estreno el próximo 16 de julio en el Teatro Margarita Xirgu – Untref.

En rigor, este no será el debut hecho y derecho del DragaPaliza: ya tuvieron una presentación durante el último Carnaval y otras tres en la misma sala que las recibirá ahora y hasta fin de año. Porque DragaPaliza tendrá un segundo estreno el 30 de julio y luego podrá verse dos sábados por mes hasta diciembre. Por eso es que formaron un elenco rotativo con más de veinte aristas entre los que están Galán, Fifí Tango, Opera Queer, House of Tropicalia, además de las propias Vedette y Kuma que, sin ponerse colorada, dice que “más allá de todo lo que tenemos por detrás de nosotras y al travestismo como arte, este es el primer proyecto en el que drag queens de la noche porteña llega a un teatro y se hace carne”.

—¿Por qué no hubo hasta ahora un espectáculo como el de ustedes?
Kuma: Porque no estaban las puertas tan abiertas en el sentido de la tolerancia, de la conciencia, de inclusión. De todo este abanico que abrimos nosotras. Porque somos nosotras las que nos estamos moviendo. Es desde las drags para las drags y hacia la comunidad.

Vedette: DragaPaliza existe porque la hicimos nosotras, no es que el mercado lo pedía. De hecho, para mí las drags siguen siendo muy poco valoradas como artistas. Cuando te llaman para un evento, te pagan lo mismo que a un actor al que visten entero. Nosotras, en cambio, tenemos que peinarnos, nos maquillamos y nos hacemos la ropa. Como sos drag queen saben que lo vas a resolver. No saben todo lo que hacemos. No se valora la cantidad de trabajo. Dragapaliza es también la oportunidad para salir un poco de la noche, en la que aguantás de todo porque querés llegar a algo, mostrarte, pulirte. Pero tenes que soportar un montón de cosas, como se cambien 20 abajo de una escalera, que te boludeen con los horarios y con tu sueldo.

Kuma: Las condiciones no son las más favorables. En DragaPaliza hacemos lo mismo, con la misma seriedad, pero en un teatro. La noche es un poco más abierta y el teatro tiene esa disciplina que se requiere para mostrar lo que hacés, hay que entender dónde está el público, al que le hablás de una manera más directa. En la noche vos tenés una discoteca con un mar de gente. Acá realmente podemos ver los ojos de las personas que están disfrutando la función con nosotras.

Vedette: En un teatro tenes un público que está sentado, que tiene viene a ver. Por eso el casting que hicimos fue pensando en artistas que, aunque tuvieran que pulirse un poco todavía, pueden captar la atención de la gente. Y en un mes y medio hicimos música original, la ropa, las gráficas y toda la comunicación.

—Conservan el espíritu drag de “hacemos todo nosotras” y “nos arreglamos con lo que hay”.
Kuma: Sí, sí, sí. Nosotras estamos muy mal acostumbradas a “autoresolvernos”, que es algo muy distintivo de las drags. Ese es el gran desafío.

Vedette: Somos nuestro propio jefe explotador.

Kuma: Montarnos todos los días es nuestro challenge. No es una rutina. Hay que construir el look, sostenerlo, mantener el personaje. Cada vez que uno se monta, es un reto diferente. No es algo tan básico.

Vedette: Lo que se nos complica es conseguir sponsors. Si nosotras fuéramos todos heterosexuales haciendo esto, explotaríamos de sponsoreo. Acá las marcas salen corriendo. Son pocas las que vienen. Entonces de vuelta volvemos a hacerlo todo nosotres. Por eso aprendimos a armar equipo y tenemos un productor que se encarga exclusivamente de lo comercial. También es una marica y sabe lo que está haciendo. De hecho, es quien abrió las puertas para que una marca de cerveza empezará a poner plata en la comunidad. Incluso les explicó a algunas empresas cómo hacer un poco de pinkwashing.

Kuma: Nosotros trabajamos desde la comunidad. No creo que alguien heteronormado quiera formar parte de esto.

—¿Como artista o como espectador?
Kuma
: El impulso creador es marica. DragaPaliza es para las maricas. Y después que invada el mundo entero. Le estamos hablando a nuestra comunidad, a nuestros pares. Hay otros espectáculos donde tienen drag queens o transformistas, pero son obras de teatro mucho más comercial y para otro público. Y el mensaje que dan es opuesto al que damos nosotras.

¿Cuáles serían los mensajes?
Kuma: El de ellos está intervenido por lo cis, que atraviesa nuestra mariconería. Y a partir de ahí, se determina qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. A mí no me importa lo que piense el cis. Me importa qué pienso yo, qué piensa mi amiga, mi hermana. La gente que está conmigo. Pensamos en esa proyección, en la autoproyección. ¿Dónde pueden florecer estas maricas? ¿Dónde está la búsqueda del amor de las maricas en comunidad? ¿Cómo se hace eso?

—¿Pero eso no sería como poner una barrera que va en contra de la integración?
Kuma: ¿Si nos discriminamos de ellos? Yo creo que estamos tomando coraje para decir las cosas que tenemos que decir.

Vedette: Es trabajar desde nuestros términos. La gente hetero cis que viene a vernos no lo puede creer. Salen explotados. Y los hetero que no saben qué somos, se sorprenden cinco veces más porque no esperan nada. Lo disfrutan desde otro lado. Es volver a lo que decíamos antes: el arte drag no está valorado. No está explotado realmente. Dragapaliza es una invitación a que vean lo que hacemos. Y proponer salir de las reglas.

—En la locución del principio hablan de un viaje, de entrar a una nave, de un viaje a una “transdimensión”. ¿Las drags son de otro planeta?
Kuma
: El abanico marica, el abanico diverso nunca cierra puertas. Al contrario: las abre. Porque no tiene nada que ocultar. Por eso creo que este ambiente que estamos construyendo es todo lo contrario: valorar el trabajo que cada una de las chicas pueda producir, hacer, sentir.

Vedette: Las maricas no son protocolares. Les chupa un huevo rendirle pleitesía al mundo cis. No esperamos ningún respeto tampoco. Estamos acá, invitando a que nos vengan a ver jugar con nuestro propio arte. Porque además, ¿cómo podemos crecer si siempre estamos encerradas en un bolichito lleno de borrachos? Todos los cuadros que armamos son en base a lo que cada una quiere hacer. Armamos pistas musicales con Fede Haro, yo tengo kilómetros de vestuario que comparto. Es todo en función de DragaPaliza.

—Se miraba a las drags como bichos raros, pero a la vez también con el efecto sorpresa de decir “qué bueno lo que hacen”.
Vedette: Esa es la sensación que tengo cuando hago shows privados.

Kuma: Es como un zoológico. No hay más animales reales. Ahora hay drags. Es el zoológico cis.

—¿Las ayudó mucho la popularidad de RuPaul’s Drag Race?
Vedette: El impacto del dragrace es global. Lo sacó de ese lugar marginal que el mundo cis le había dado al drag. Lo popularizó. Entonces en un punto es más fácil llegar a marcas porque está RuPaul, que tiene como 50 años de carrera. Si justo con quien vos hablás no la conoce, seguro una hermana, una hija o un primo sí. Pero a Argentina le gusta estar siempre diez años atrás. El drag race ya tiene 15 años y nosotras acá seguimos peleándola.

—En uno de los últimos episodios del All Star estuvo Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. ¿Es posible pensarlo en nuestra región?
Vedette
: Espero, porque la escalada de la derecha está cada vez más fuerte.

Kuma: Yo creo que carecen de la valentía suficiente para acompañarnos. Cuando asumió Alberto Fernández hubo un pseudo apoyo porque su hije Dyhzy es parte de nuestra comunidad. Pero más allá de lo familiar, no hay un respaldo o una postura política en la que nos apoyen a través de subsidios a una comunidad muy dañada. Pero, así como estamos atrasados en un montón de cosas, en la Argentina tenemos derechos que otros países no tienen.

—¿Se puede hablar de un drag latinoamericano?
Kuma: Es que no hay nadie que resuelva como las latinoamericanas o las asiáticas. Las que vivimos en países del tercer mundo. De ahí salen las mejores creaciones. Es puro impulso creativo. Porque ante la escasez, una resuelve. Si vos pensás en RuPaul, que es una artista 360, se nota el recorrido y el conocimiento que tiene de la noche. Tiene 30 años de carrera. Pero, además, y lo fundamental, es que tiene un equipo.

Vedette: Y eso es la propuesta de trabajo. ¿Cómo haces crecer un producto si no? Eso está armado durante mucho tiempo, de conocer la noche, en un país que tiene un montón de recursos. Si estuviéramos en Estados Unidos, el DragaPaliza sería evento de Las Vegas. Pero acá estamos en pañales. Arrancando. Yo conozco mucho el drag chileno y las más interesantes son las contestatarias. Yo le pongo fichas a ese drag.

—¿Por qué la movida ballroom, que va por un camino paralelo al drag, llega treinta años tarde?
Vedette: Como no quiero pensar en una cuestión de marketing, creo que es una forma de encontrarnos que no era local.

—Como festejar San Patricio.
Vedette
: Sí, pero después se vuelve local del lugar que sea. Por lo menos acá se tradujo bien. Se puso muy de moda el wacking, el voguing, sumado a la explosión drag.

Kuma: Pero todavía no es el punto central. Está incorporado.

Vedette: Es una cultura que aterrizó en todas partes. Como la de las Casas. Por eso sumamos una a Dragapaliza.

—¿Pasa en el mundo drag como en la cultura ball que hay lugar para que nadie se quede afuera? ¿Es un espacio de liberación?
Vedette
: Es que es el momento de madurar, salirnos de las reglas cis y que cumplimos como si nada. Para mí es revolucionario definir entre lo cis y lo trans. Entiendo que las normas son absolutamente cis pero hay que saber que se pueden transgredir para encontrar tu propia identidad y en lugares donde podés draguearte tranqui, en un espacio seguro. Alguien que no se sienta apelado por el drag está muerto.

Kuma: Lo que nos pasa es que se está empezando a generar una comunidad en DragaPaliza. Y viene gente que cada vez se anima a montarse más. Y eso está buenísimo. Generamos nuevas drags.

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