“¡Mi novio no deja de usar Grindr!”

¿Quién no conoce esta sensación? Sentirse al margen, o como el segundo plato, es algo que amarga a cualquiera.

 

En el caso de que tengas pareja, hayas conocido a alguien o tengas inquietudes sobre su sexualidad y necesites hablar con alguien, siempre podrás hacerlo con tus amigos o familia. O también acudir a Jake Myers, psicólogo especializado en psicoterapia LGTB (nada que ver con terapias de conversión, sino de ayuda a personas de nuestra comunidad).

Eso mismo ha hecho un anónimo que acudió en busca de su ayuda. ‘Confundido y en conflicto’ (apodado así) escribió un correo a Myers para explicarle su situación: acababa de conocer a un chico por Grindr –antes de la cuarentena– y habían conectado más allá de lo que pensaba. Mantenían una especie de relación de pareja: se confinaron juntos, paseaban juntos, de la mano… ¿El problema? Que este no dejaba de usar Grindr. El presunto novio insistía en hacer un trío con un chico que le hablaba por la app, y ‘Confundido y en conflicto’ se negaba. Pero cuando ‘su pareja’ salió a la calle, vio por la geolocalización de la aplicación que estaba en casa de su pretendiente. Y esto ocurrió en varias ocasiones. Sin tener claras las ideas (ya que no habían oficializado que eran pareja, pero actuaban como tal), acudió al psicólogo Jake Myers.

“Las relaciones son difíciles de llevar, pero una cosa es segura: ambas partes deben estar en la misma página cuando quieren sentar las bases de la monogamia”, indicó Myers a su paciente. El psicólogo insiste en que debe abrirse con su ‘novio’ para hacerle entender que sienten cosas distintas, y deben llegar a un acuerdo: posicionarse en el mismo nivel si la otra parte quiere, o dejar atrás esa falsa relación si va a querer seguir usando Grindr. “No puedes hacer que tu pareja se comprometa a algo para lo que no está preparado… Si no está en la misma página, es hora de mirar hacia delante. Te mereces tener lo que quieres, y no podrás ignorar los sentimientos de dolor o traición si los sientes”, concluía Myers.

Ahora bien: ¿quién no conoce esta sensación? Sentirse al margen, o como el segundo plato, es algo que amarga a cualquiera. Más si acabas de conocer a una persona y ves que puede existir una chispa entre ambos. Pero, ¿qué hacer cuando se ve que no se está al mismo nivel? La clave está en la sinceridad. De poco sirve el ghosting o inventarse cualquier excusa, ya que harán más daño a la otra persona por no haber querido afrontar la realidad. Por supuesto que una relación que empezó con fuerza puede acabar en amistad, siempre y cuando se hayan expuesto los sentimientos de ambas partes con sinceridad. “La base de una relación es la confianza”, aclara Myers para que ‘Confundido y en conflicto’ se siente a hablar con su ‘chico’ y confiese cómo se siente.

La mejor forma de actuar es no haciendo aquello que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. ¿Vos que crees?

Adrian Ruano

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