Un hombre hirió con un látigo a dos jóvenes que estaban en una cita

Un hombre atacó a latigazos a la pareja y les exigió que se vayan de la plaza en la que estaban. "Nos gritaba que no teníamos derecho a estar juntos ahí".

 

El hecho terminó en el barrio porteño de Villa Urquiza, minutos antes de las 10 de la noche del domingo, en la plaza que rodea el edificio de la Comuna 12, en Holmberg al 2500. Dos jóvenes que estaban empezando a conocer fueron sorprendidos e increpados por un hombre de 55 años, que sin previo aviso los atacó a latigazos. “Nos exigimos que nos vallamos porque teníamos algo asqueroso y que no teníamos derecho a estar en ese lugar juntos” , relató Brian Bortoni, uno de los chicos agredidos, en sus redes sociales.

“Estaba con Ariel -una persona con la que me estoy conociendo-, en un parque público, sentados uno al lado del otro. Nos llamó la atención una camioneta, muy linda, donde había un hombre que le dio un abrazo a un nene y se fue ”, comenzó el relato del hecho en Brian. “Al rato esta persona volvimos caminando con un látigo y un sombrero de paja”. Según detalló, el arma estaba prensada en paja y tenía una punta de acero. “Dijimos, ‘qué hace este loco con un látigo’, pero nunca nos imaginamos que venía a atacarnos”.

Se acercó, con total tranquilidad, se dio vuelta y empezó a arremeter a latigazos como si estuviéramos en el siglo pasado”, agregó y reveló que el agresor les gritaba “de todo”: “Ustedes no tienen derecho a hacer esto, vayan a esconderse”.

Brian, que sabe de artes marciales y ha hecho cursos de defensa personal, pudo protegerse del ataque homofóbico y “reducir a esta persona y evitar que nos siga hostigando por ser homosexuales”. “Cuando me quiso dar un segundo latigazo lo pude reducir, le apliqué una llave y lo tuve retenido en el piso durante 15 minutos. Yo quería que se lo lleve la policía”, comentó su oportuna reacción.

El joven logró retener al atacante durante varios minutos en el piso con la ayuda de familiares del hombre. “Se tranquilizó y lo pude soltar”. En ese momento, Brian recibió una justificación insólita: “Nos dijeron que su sobrino le había estado preguntando por qué nosotros nos habíamos besado en la plaza”.

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