11 señales que no estas listo para el poliamor

No hay un solo tipo de poliamor y, para que te funcione, necesitas saber cuál es el indicado para tu relación

 

Entre más se abre la sociedad para aceptar formas de sexualidad diversas, más personas se atreven a explorar relaciones no monógamas. Algunos se sienten como peces en el agua cuando lo intentan, pero otros descubren que quizás la monogamia sí es la opción perfecta para ellos. ¿No sabes si deberías de aventarte a experimentar nuevas cosas con tu pareja? Te decimos 11 señales de que no estás listo para el poliamor.

1.No tienes una relación estable con tu pareja. Si se pelean por todo, no saben cómo controlar sus celos irracionales y tampoco tienen idea alguna de cómo volver a ‘encender la chispa’, el poliamor no solucionará sus problemas. Al contrario, solo los agrandará más.

2. No puedes ni imaginarte a tu pareja en la cama con otra persona. Cuando piensas en tener una relación poliamorosa, te imaginas los cuerpos nuevos que tú vas a conocer. Así como las aventuras que podrás tener y la libertad que esto te dará. No obstante, cuando piensas que tu pareja puede conseguir lo mismo, la idea no te gusta nada. Entonces, ¿realmente te interesa una relación poliamorosa o solo la libertad sexual?

3. Piensas que la única forma que existe del poliamor es la relación abierta. Si tú crees que el poliamor es solo sinónimo de relaciones abiertas, te hace falta conocer más. Existen relaciones poliamorosas abiertas y cerradas. Además de que, en algunas, hay libertad sexual, pero hay exclusividad romántica y otras en donde tanto los encuentros sexuales como las conexiones románticas son abiertas.

Igualmente, hay relaciones jerárquicas en donde hay una pareja principal y otras no jerárquicas, en donde todos quieren a los otros por igual. Cada grupo de personas tiene que definir cuáles son las reglas que mejor le van.

4. Te mueres de miedo de que te dejen por alguien más. Te preocupa que tu pareja se enamore de alguien más que sea ‘mejor que tú’. Y, cuando piensas en agregar a una persona más a su relación romántica, los nervios se te disparan pensando que algún día te podrán sacar de ella y quedarse ellos dos solos con su amor. Si te dejas guiar por tu paranoia, tu relación no terminará bien.

6. Se te hace imposible la idea de enamorarte de más de una persona. El poliamor, como lo dice su nombre, no solo tiene que ver con el sexo, sino también con las relaciones afectivas. Si de verdad quieres explorar este mundo, tienes que estar abierto a que tu corazón pueda sentirse atraído a más de una persona. No obstante, si lo único que tú buscas son encuentros sexuales con más gente, tal vez tener una relación seria, sea monógama o poliamorosa, no sea para ti.

7. Crees que en el poliamor no existe la infidelidad. Hay algo que se llama ‘polifidelidad’. Este es un término que define el respeto a las reglas que hay en una relación poliamorosa. Dependiendo del grupo al que te unas o que inaugures, una infidelidad puede significar que tengas relaciones sexuales con alguien que esté fuera del círculo o que incluso te enamores antes de platicarlo con el resto de tus parejas afectivas.

8. Crees que tú y tu pareja pueden ser poliamorosos sin hablar de sus encuentros. Tú quieres que todo se haga en silencio y a puerta cerrada. Que si tu pareja tiene un encuentro con alguien más, no te diga nada. Y tú deseas lo mismo con tu intimidad. No obstante, para que una relación funcione, la comunicación es sumamente necesaria. Y si además son poliamorosos, necesitan hablar entre ustedes todavía más.

9.Piensas que hay menos responsabilidades en una relación poliamorosa que en una monógama. Toda relación tiene sus reglas, pero un poliamor necesita muchas más. Tú y tu pareja tienen que pensar qué tanta libertad sexual y romántica se quieren dar. Igualmente, tendrán que saber qué tipo de personas están dispuestos a incluir en su poliamor y qué otras no. No tienen por qué escribir un libro de reglas, pero sí tienen que quedar bien claras todas. Así sabrán lo que una infidelidad significa dentro de su relación. 

10. No te gusta utilizar protección en tus encuentros. Incluso si tienes solo una pareja sexual es recomendable protegerte en cada encuentro. No obstante, si tú siempre has puesto obstáculos para que esto pase, tal vez mezclarte con más parejas sexuales no sea beneficioso para ti ni para tu pareja principal.

11. Te cuesta abrirte con otras personas. Quizás esta sea una de las señales más claras de que no estás listo para el poliamor. Conseguir pareja te costó, especialmente porque no sabes cómo acercarte a las otras personas. Y, si no sabes conectarte con otra gente de manera sentimental, ¿cómo piensas empezar un poliamor? Si una relación monógama exige diversas responsabilidades afectivas, una poliamorosa pedirá todavía más.

Estas son solo algunas señales de que no estás listo para el poliamor. No obstante, siempre es importante escuchar a tu intuición. Si te mueres de ganas de entrar a una relación poliamorosa, pero tus celos e inseguridades siempre te atacan cuando piensas en eso, tal vez necesites trabajar en ti antes de lanzarte de lleno a la aventura.

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