Hablar durante el sexo, la clave para gozar más

Un estudio detalla que cuanto más comunicación haya durante las relaciones sexuales, más satisfacción provocan.

 

El nuevo trabajo, que se publicó en el Journal of Sex & Marital Therapy, analizó las vidas sexuales de 398 personas. Para eso realizaron una serie de preguntas para descubrir si la comunicación durante el sexo, tanto verbal como no verbal, predice la «satisfacción sexual». Encontraron que de hecho hay una correlación entre los dos.

«En general, los resultados de este estudio indican que una mayor comunicación durante el sexo (tanto verbal como no verbal) se asocia con una mayor satisfacción con la comunicación sexual, y la satisfacción de la comunicación sexual predice la satisfacción sexual», señalan los autores.

Los resultados coinciden con los hallados en 2017 por investigadores de la Universidad de Cleveland, en Estados Unidos, quienes determinaron que las personas que se expresan con palabras durante el coito se muestran mucho más satisfechas que aquellas que únicamente utilizan sus labios para acariciar y besar.

Aquel estudio, firmado por la doctora Elizabeth Babin, recurrió a 207 estudiantes con un promedio de edad de 29 años, a los que se les pidió que contestasen una serie de preguntas relacionadas con sus encuentros íntimos y el papel que durante su práctica juega el lenguaje verbal y el no verbal.

En el sexo es el cuerpo el que habla y tiene el protagonismo supremo. Todo lo que se diga debe acompañar en forma equilibrada el accionar erótico. Así, las palabras pueden decir emociones, fantasías, guiar al compañero, pedir o preguntar. El secreto está en cómo se dice y cuánto se dice. Muchas veces el tono imperativo o la frase reiterada pueden sonar molestos y romper el clima del encuentro. En otros casos, la no respuesta o el quedarse mudo puede indicar desinterés o frialdad.

Perfiles de hablantes. «Los hombres histéricos hablan mucho y hacen poco, los narcisistas pareciera que se autoestimulan con sus halagos y los miedosos, antes de decir, preguntan», explica Walter Ghedin, psiquiatra y sexólogo, que en tanto resalta que en cambio las mujeres se juegan y hablan. «Las histéricas usan frases fuertes para impactar y complacer, basándose en la idea de que “todo hombre necesita una mujer a sus pies”. En cambio las sumisas, más pasivas en la cama, se dejan dominar por las frases y acciones de los hombres», añade.

«En síntesis, los perfiles de personalidad también se muestran en la cama», sentencia el sexólogo que amplia: «Hay personas que no saben jugar con las fantasías y las confunden con datos reales. Y no es raro que pregunten: ¿y con quién hiciste eso?».

El estudio confirma lo que declara Ghedin al señalar que la comunicación durante el sexo no es única para todos. El tipo de comunicación durante el sexo que se prefiere está relacionado con el tipo de personalidad. «Por ejemplo, dado que muchas parejas pueden sentirse incómodas con la comunicación verbal directa sobre el placer sexual, los terapeutas y consejeros pueden recomendar que, durante el sexo, la comunicación no verbal también se use para ayudar a comunicar el placer y aumentar la satisfacción sexual», explica el informe.

Algunos consejos. En 2016, la revista francesa Marie Claire entrevistó a la doctora Dana Myers, firme defensora de lo que en inglés llaman «hablar sucio», para que orientara al personal sobre las maneras de hacerlo superando la timidez y subiendo muchos grados de golpe la temperatura de la habitación. Sus consejos son plenamente válidos para hombres y mujeres.

Animarse. Su primera recomendación es bien práctica: animate’: «Muchos se asustan ante la idea y piensan ‘¡yo no puedo hacer eso!’, pero no es más que otra manera de expresarse en la cama. Las mujeres pueden usar lencería, juguetes o su voz, y lo mejor es que cada una lo hará de forma totalmente única. Se puede ser alguien discreto, elegante, y a la vez ser un poco pícaro, vivaracho, sexy… ¡o cualquier otra cosa!».

No limitarse. Myers explica que es esencial no creer que por nuestra forma de ser no estemos capacitados para hacerlo.»Puede ser tan sencillo como decir lo que quieres. ¿Te estás imaginando algo muy concreto con tu pareja? Prueba a pedirlo. Si lo deseas y se nota en tu actitud, la otra persona no tiene por qué sentirse obligada, ni molesta. A veces lo más placentero, para ellas y ellos, es saber que el otro está obteniendo exactamente lo que quiere. Decirlo y mostrar tu satisfacción con palabras es excitante. No tienes por qué sobreactuar si no te divierte, pero tampoco calles por vergüenza lo que te gusta. Confía en ti mismo y deja ver un poco al pícaro que llevas dentro«, cuenta.

La especialista explica cómo hacerlo: «Es una combinación de las palabras, de cómo se dicen y con qué actitud. Usa tu voz tal como estás moviendo tu cuerpo, habla suavemente, mira al otro o cierra tus ojos si te sientes más cómodo. No conviene que te rías histérico mientras estás explicándole a tu amante lo que le vas a hacer, pero tampoco hay ningún problema en una risita divertida si es lo que te sale natural en ese momento».

«No hace falta que te arranques con nada extremo, algo tan inocente como ‘me gusta sentir tu lengua en la piel’ obviamente significa mucho más. Si aún te parece demasiado, simplemente dile algo al oído. El calor de tu aliento y un par de palabras sensuales encenderán la chispa«, agrega.

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