Los cordobeses, desprotegidos en las relaciones sexuales

Hay entre 15 y 20 pacientes con gonorrea por mes, los casos de VIH no bajan desde los últimos siete años y cayó un 33% el uso de preservativo.

 

En Córdoba se diagnostican entre 15 y 20 casos mensuales de gonorrea, mientras la bacteria que la produce –llamada “gonococo”– se las ingenia para burlar la acción de los antibióticos y, a la vez, se multiplica en nuevas formas, una de las cuales constituye un brote en Córdoba y otras provincias del centro del país.

La gonorrea es una infección de transmisión sexual (ITS) que se contrae por el contacto vaginal, anal u oral. Aunque no despierta síntomas, genera muchos problemas: secreción purulenta en los genitales de ambos sexos, complicaciones en el aparato urinario y, en las mujeres, puede llevar a una enfermedad pélvica inflamatoria. Sin tratamiento, varones y mujeres pueden quedar estériles y también puede afectar el tejido conjuntivo de los ojos, la faringe y el recto.

Asimismo, un bebé que pasa por el canal de parto de una mujer embarazada con gonorrea puede adquirir la bacteria y padecer una infección generalizada o graves problemas en los ojos.

“El gonococo es como un cerebrito por su forma y por la inteligencia que tiene en su comportamiento”, subraya Ana Littvik, jefa del Laboratorio de Microbiología del Hospital Rawson.
Esa capacidad de supervivencia en el organismo humano y de almacenar información de los antibióticos para luego evadir su acción, es una gran preocupación actual respecto del gonococo.

“La resistencia global en el país al antibiótico ciprofloxacina es del 66 por ciento y se supone que cuando supera el 6 por ciento, no se debe usar más”, advierte en ese sentido Littvik.

Frente a ese panorama se está empleando ceftriaxona, “otro antibiótico para el cual todavía no es un problema la resistencia, pero ya hay un 5 por ciento en el país de cepas que tienen sensibilidad disminuida. Es decir, se puede usar, pero hay que vigilar el tratamiento porque, o no cura, o hay que usar dosis más altas”, advierte la microbióloga.

El horizonte es cada vez más desalentador con familias de gonococo que son multirresistentes. “No es un problema específico de esa bacteria, sino de muchas otras que son resistentes a muchos antibióticos y por eso se las llama ‘superbacterias”, aclara Littvik.

Además, hay bacterias que son panresistentes: no responden a ningún antibiótico, no hay medicamentos para tratarlas y “gonococo va hacia esa situación”, vislumbra la responsable del laboratorio de referencia en microbiología de Córdoba.

Con respecto al brote que hay en la provincia de un tipo de gonococo, lo que preocupa es que “cualquier error en el esquema terapéutico sería suficiente para que haya una eclosión de gonococos multirresistentes, lo que sería grave”, señala la especialista. Tan serio como no tener antibióticos para tratar la infección, con todas sus complicaciones de salud y de transmisión a otras personas, además de dejar abierto el camino para que el paciente contraiga VIH y cualquier otra enfermedad de transmisión sexual.

Una ITS, son muchas ITS. “Si una persona adquirió una ITS, puede adquirir cualquiera (hepatitis B, clamidia, HPV, VIH y otras)”, alerta Diosnel Bouchet, responsable del Programa Provincial de Lucha contra el VIH/sida y enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Por eso, “cuando vemos una ITS, pensamos en todas y al paciente le damos el tratamiento, por ejemplo, para gonococo y antibióticos para otras posibles infecciones”, agrega el especialista, quien también coordina la red asistencial de las infecciones de transmisión sexual de Córdoba.

Entre tratamientos que no están funcionando para algunos microorganismos; el hecho humano de tener relaciones sexuales desde adolescentes hasta adultos mayores; y, por otro lado, la posibilidad de adquirir una ITS, no hay otra alternativa que tomar conciencia y tener sexo seguro con doble protección: preservativos para evitar las ITS y anticonceptivos hormonales para prevenir embarazos no deseados.

Sin embargo, en 2014 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que, en el Cono Sur, disminuyó un 33 por ciento el uso de preservativos.

Lo mismo se observa actualmente en el país y en Córdoba, bajo una falsa sensación de seguridad. Uno de los motivos es que hay tratamiento para VIH/sida y no es más una enfermedad mortal. Otro, porque para el virus del papiloma humano (HPV), hay vacuna gratuita y obligatoria que previene cáncer de útero.

“De las ITS, la cereza de la torta la lleva el VIH y hay que terminar con eso porque todas esas infecciones comparten el modo de transmisión y es el sexo desprotegido”, señala Bouchet.

“Queremos que la población se empodere de su salud y use preservativos y se haga el test para VIH”, reclama el infectólogo.

Ese test es gratuito y confidencial y puede hacerse en alguno de los 48 centros de la provincia, donde también se hace análisis y consejería para las otras ITS.

Otro pilar es la educación sexual, pero también aquí hay una falla en el país. A pesar de que existe una ley de educación sexual integral que lleva 11 años de vigencia, “sólo el 50 por ciento de los establecimientos educativos de la Argentina instaló esa formación”, se lamenta Bouchet.

Mientras tanto, el mundo está frente al desafío de cómo frenar la epidemia de VIH y en la Argentina, desde hace 7 años, la cantidad de infectados está en una meseta, “pero no podemos hablar de descenso”, advierte el infectólogo.

En cuanto a sífilis congénita, en 2016 murieron por esa causa 5 recién nacidos en Córdoba capital, cuyas madres viven en la periferia de un gran hospital. El dato muestra que algo no funciona, aunque se diga que es inadmisible.

Pareja estable no garantiza evitar ITS. El hecho de que las personas consideren que no necesitan usar preservativos como método de protección de ITS porque tienen pareja estable (matrimonio, concubinato o noviazgo), puede ser una idea acogedora, pero falaz.

Lo muestra el relevamiento realizado hasta 2015 en el Hospital Rawson, sobre 486 pacientes con ITS: “El 56 por ciento había tenido entre dos y más parejas sexuales durante el último año”, indica Verónica Ambasch, trabajadora social e integrante de la Red Asistencial de ITS de Córdoba.

El dato tiene gravitación porque cuando se diagnostica una persona con ITS, es necesario llegar a sus contactos para cortar la transmisión y para que tengan el tratamiento adecuado. Sin embargo, no es una tarea sencilla, ya que la situación dispara problemas entre las parejas.

“La instancia de consejería específica para el abordaje de contactos, es un factor que contribuye a mejorar cuantitativa y cualitativamente el abordaje de los contactos sexuales”, señala Ambasch.

Así se logró en el Hospital Rawson, llegar al 53 por ciento de contactos sobre 255 casos de ITS. “Sabemos, además, que el 100 por ciento recibió y cumplimentó el tratamiento indicado y recibió educación en cuanto a provisión y uso de preservativos”, agrega la especialista.

Finalmente, respecto del uso de preservativos, “según lo que se escucha de los pacientes diariamente, pareciera que aspectos como lo que gusta y lo que no en la sexualidad, la mayor o menor sensibilidad en el momento del encuentro, la posibilidad de sentir o no mayor placer, superan (en el momento concreto de definir el uso del preservativo) la actitud preventiva vinculada al potencial riesgo de infectarse con una ITS”, remarca Ambasch.

 

Para quiénes test de VIH. El 97 por ciento de nuevas infecciones con VIH durante 2016 en la provincia de Córdoba, fue por relaciones sexuales sin protección.

Por lo tanto, toda persona que se exponga, aunque sólo sea a un contacto sexual (vaginal, oral o anal) sin usar preservativo, “se recomienda que se haga el test para VIH”, indica el infectólogo Diosnel Bouchet.

En tal caso, la persona debe esperar que pasen 28 días después del contacto, porque si contrajo el virus, debe transcurrir ese lapso para que los anticuerpos sean detectados por el análisis.

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