Fetichismo de ombligos y vientres

Para los amantes de esta parte del cuerpo, se trata de una zona cargada de erotismo, mientras para los demás a menudo suele pasar desapercibida.

 

Fetichismos hay muchos, tantos como personas, y es que cada una se excita sexualmente con objetos, situaciones o partes del cuerpo distintas. Así, lo que les pone a unas no les atrae a otras en absoluto, si bien es verdad que algunos fetichismos son más comunes que otros.

Uno de esos fetichismos sobre el que nunca me había parado a pensar  es aquel cuyo objeto fetiche consiste en el ombligo (navelfetish, bellybuttonfetish) y/o el vientre (bellyfetish). Para los amantes de esta parte del cuerpo (ambos suelen coexistir), se trata de una zona cargada de erotismo, mientras para los demás a menudo suele pasar desapercibida.

El vientre es la parte del cuerpo que representa por excelencia a las danzas orientales. En la India, por ejemplo, ¿se han fijado que la ropa que las mujeres usan para los bailes de Bollywood suelen dejar al descubierto el ombligo y generalmente lo adornan con piercings para hacerlo más llamativo? Lo mismo sucede con la danza del vientre, un tipo de baile donde la mayor parte gira alrededor del ombligo, el vientre y las caderas de la mujer, siendo además considerada una danza sumamente sensual.

La cultura japonesa también le da mucha importancia al ombligo, y es por ello que actualmente se han puesto de moda entre los japoneses las operaciones de cirugía estética del ombligo, para ponérselo rasgado.

En la literatura encontramos numerosas alusiones al ombligo con una simbología sexual, empezando por un vérsiculo de la Biblia, el Cantar de los Cantares, que dice así: ” tu ombligo, como cáliz redondo, al que nunca le falta licor. Tu vientre, como montón de trigo, cercado de lirios”.

Pero volviendo al bellyfetish y al navelfetish, me llama la atención comprobar que estos fetichismos tienen un público tan amplio que existen categorías propias dentro de las webs de vídeos porno. Incluso, hay páginas web que reúnen a la comunidad del fetiche del ombligo.

En las relaciones sexuales, esta atracción sexual por el ombligo, se traduce en la excitación a través de lamer, besar, acariciar, chupar… dicha zona del cuerpo de otra persona. Además, el ombligo posee gran cantidad de terminaciones nerviosas, por lo que puede ser una zona erógena que produzca bastante placer en quien recibe la estimulación erótica del mismo. Así, por ejemplo, jugar con un hielo en el ombligo o tomar alguna bebida sorbiendo del mismo puede producir sensaciones eróticas únicas.

Sin duda, el ombligo es el centro del cuerpo y por ello merece, no sólo ser objeto de atención de muchas miradas, sino también de muchas caricias, y eso lo saben bien los fetichistas de ombligos y vientres.

Ester Álvarez Guillén

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