La alimentación y el estado de ánimo son fundamentales para el bienestar general de las personas. Y esos dos factores son los que une el Mood Food, una nueva tendencia que quiere lograr la felicidad y el equilibrio emocional mediante opciones de comida saludable que se ajusten a las diferentes reacciones que los productos que se ingieran generen en el cuerpo.

También conocida como «Cocina de la Felicidad», esta tendencia surgió cuando científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets determinaron que los nutrientes, hidratos, minerales, vitaminas y ácidos grasos que contienen los alimentos de consumo diario influyen directamente a distintos procesos cerebrales como pensar, sentir y percibir.

Los que generan impactos positivos en el organismo son aquellos que activan neurotransmisores como la endorfina, dopamina noradrenalina y la serotonina, que mejora los niveles de tolerancia al dolor, optimiza la cantidad y calidad del sueño y reduce la irritabilidad. Entre los alimentos que pueden provocar sentimientos de felicidad se encuentran legumbres, aceite de oliva, ajo, arroz y cereales integrales, frutos secos como las nueces y las almendras y frutas como la banana, la piña, la frutilla y manzana.

También mariscos, hígado de ternera, lechuga, espinaca, champiñones, jamón, carnes magras -que no sean rojas- y la miel pueden ser productos beneficiosos. Una alternativa eficaz para mejorar el estado de ánimo es la mezcla de proteínas -como el salmón, atún, pollo o huevo– con algún componente picante como el ají o el jengibre.

Y en el lado opuesto, entre los que generan efectos contrarios se encuentran los que activan hormonas como la catecolamina, presente en excitantes como el , el café y los alimentos destilados, que pueden inducir a la excitación, pero también se asocian con el nerviosismo.

Claro que solo con consumir los alimentos adecuados no alcanza. Miguel Ángel Almodóvar, sociólogo, especialista en divulgación científica y autor del libro Mood food, La cocina de la felicidad, remarcó la importancia de saborear las comidas para lograr el bienestar. «El gusto es probablemente el único sentido extraordinariamente voluntario y activo. Vemos, oímos y registramos aromas de forma involuntaria, y el único sentido que necesita voluntad es el gusto. Podemos ingerir sin saborear, pero perdemos un gran placer», sostuvo.

Y advirtió que, tal como ocurre con los fármacos, «no vale con tomar los alimentos una vez y creer que entonces se produce el milagro». Por el contrario, recién cuando se comiencen a consumir estos alimentos diariamente y «se puedan evidenciar los cambios en el estado de ánimo y un mayor confort espirirual», se habrá ingresado en el mundo de la Mood Food.

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