Lo que tenés que saber sobre la adicción al sexo

¿Qué decirles a quienes no lo consideran como una enfermedad? Además cuál es el perfil de quienes lo padecen y qué tratamientos existe.

 

Se lo trata de disfrazar, sobre todo cuando se da por Internet, pero existe. El médico Josep Farré, especialista del Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Universitario Dexeus de Barcelona, y la psicóloga colaboradora Helena Domínguez, en una entrevista concedida al portal español Infosalus.com, contestan a cuestiones básicas que ayudan a conocer mejor lo que se considera un tipo de trastorno: la adicción al sexo.

¿Qué decirles a quienes no lo consideran como una adicción o enfermedad?

La adicción al sexo se define por el cumplimiento mayoritario de los siguientes criterios:

1) Consumo de excesivo tiempo en fantasías y deseos sexuales, así como en la planificación y realización de dichas conductas.

2) Si bien no siempre es así, puede ser una conducta puramente impulsiva, los estados de ánimo alterados (tanto euforia como depresión), la ansiedad, el aburrimiento, la irritabilidad o el estrés, pueden acelerarla o provocarla.

3) Intentos infructuosos y repetidos de control o reducción de estas fantasías o conductas, con recaídas frecuentes.

4) Se desarrolla tolerancia, lo que significa síndrome de abstinencia.

5) Repite la conducta sin tener en mente los perjuicios de salud, laborales, económicos o familiares que acaban deteriorándolo.

6) No es consecuencia de otros trastornos psiquiátricos, ni del consumo de drogas o fármacos desencadenantes.

¿Quiénes los padecen?

Se considera que está presente en el 12,1% de los hombres y el 6,8 % de las mujeres.

 ¿Existe un perfil común en el paciente? 

Son en general personas más impulsivas, aunque pueden presentar ansiedad «de rasgo» asociada. Su autodirección es muy deficiente y se encierran en un mundo de escasa cooperación (devienen menos empáticos).

Un 65,7% son compulsivos, o sea, utilizan la sexualidad como reductora de la ansiedad en situaciones de estrés, amén de la impulsividad.

¿Presentan estas personas otras patologías de salud mental concomitantes? 

Estas personas presentan además adicción a sustancias (14%), compra compulsiva (11%), juego patológico (3,5%), trastorno del control de los impulsos y TDAH (24-44%), trastorno depresivo (12-26%), riesgo de suicidio (16,5%), Trastorno de ansiedad (9-30%) y parafilias (8%), además de consumos ocasionales de alcohol o cocaína, ligados a comportamientos adictivos.

¿Cuál es la problemática que suelen exponer en consulta estas personas? 

Promiscuidad, masturbación compulsiva, uso constante de pornografía y cibersexo, prostitución o encuentros casuales con personas desconocidas son algunos de los componentes de esta adicción.

En la calidad de vida de estos pacientes todo ello repercute en un malestar personal, el deterioro de la pareja y de las relaciones sociales y problemáticas laborales y de salud (sobre todo enfermedades de transmisión sexual) y autoestima baja.

 ¿Cuál es el tratamiento?

Es un tratamiento personalizado, que consiste en varios módulos: psicoeducación, control de estímulos, incremento de la conciencia de la enfermedad, estrategias alternativas para el control de la conducta, entrenamiento en empatía y regulación emocional, terapia de pareja (si aún se mantiene) y técnicas cognitivas.  En ocasiones debe instaurarse medicación asociada, para su impulsividad  o sus comorbilidades depresivo-ansiosas.

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